El dolor de mandíbula es una molestia bastante frecuente que puede aparecer de forma puntual o mantenerse durante días. A veces se relaciona con hábitos como apretar los dientes, pero también puede tener otros orígenes.
Identificar la causa es importante para evitar que el problema empeore y para recibir el tratamiento adecuado.

¿Cuáles son las causas más frecuentes del dolor de mandíbula?
1. Bruxismo
Apretar o rechinar los dientes, especialmente durante la noche, puede sobrecargar los músculos de la mandíbula y provocar dolor, cansancio o sensación de tensión al despertar.
Aunque el bruxismo ya es un problema conocido, muchas personas no son conscientes de que lo padecen hasta que aparecen molestias en la mandíbula, desgaste dental o sensibilidad.
2. Problemas de la articulación temporomandibular
La articulación temporomandibular, conocida como ATM, conecta la mandíbula con el cráneo y permite acciones tan habituales como hablar, masticar o bostezar.
Cuando esta articulación o los músculos que la rodean presentan algún problema, pueden aparecer síntomas como dolor, chasquidos, dificultad para abrir la boca o molestias al masticar.
3. Estrés y tensión muscular
El estrés puede hacer que, de manera inconsciente, apretemos los dientes o mantengamos los músculos de la mandíbula en tensión durante largos periodos.
Esto puede provocar dolor facial, sensación de cansancio mandibular o incluso dolores de cabeza.
4. Problemas dentales
Una caries profunda, una infección dental u otras alteraciones pueden producir dolor que se percibe también en la mandíbula.
Por eso, cuando el dolor aparece de forma localizada o acompañado de sensibilidad, inflamación u otras molestias, es recomendable realizar una revisión.
5. Hábitos que sobrecargan la mandíbula
Masticar chicle durante mucho tiempo, morder objetos o mantener la mandíbula constantemente apretada puede aumentar la carga sobre los músculos y la articulación.

¿Qué síntomas pueden acompañar al dolor de mandíbula?
Dependiendo de la causa, pueden aparecer:
- Dolor al masticar o hablar.
- Chasquidos o sonidos al abrir y cerrar la boca.
- Dificultad para abrir completamente la boca.
- Sensación de tensión o cansancio en la mandíbula.
- Dolor que se extiende hacia el oído, la cara o la cabeza.
- Dolor o sensibilidad en determinados dientes.
- Inflamación en determinadas situaciones.
No todos estos síntomas significan necesariamente que exista un problema grave, pero sí pueden ser una señal de que conviene valorar su origen.
¿Cuándo debería acudir al dentista?
Si el dolor es persistente, aparece con frecuencia o dificulta actividades como comer, hablar o abrir la boca, es recomendable solicitar una valoración dental.
También es importante acudir si existe inflamación, dolor dental intenso, dificultad importante para abrir la boca o si los síntomas aparecen después de un golpe.
El profesional podrá valorar dientes, músculos, articulación y mordida para determinar qué puede estar provocando las molestias.
¿Cómo se puede prevenir el dolor de mandíbula?
Algunas medidas pueden ayudar a reducir la sobrecarga:
- Evitar morder objetos o alimentos excesivamente duros.
- No mantener los dientes apretados durante el día.
- Intentar controlar los hábitos relacionados con la tensión mandibular.
- Mantener una buena higiene bucodental.
- Realizar revisiones odontológicas periódicas.
- Consultar con un profesional si existen signos de bruxismo.
En Centro Dental Perioss cuidamos de tu salud bucodental, si tienes dolor de mandíbula o notas molestias al masticar, abrir la boca o apretar los dientes, consulta con nuestro equipo para valorar tu caso y encontrar el tratamiento más adecuado para ti.